RETINOPATÍA DIABÉTICA

 

La Diabetes es una enfermedad que puede dañar especialmente ciertos órganos como el riñón, el corazón y los ojos.

 

La retinopatía por Diabetes provoca pérdida de la visión por lo que es importante su detección oportuna y trarla a tiempo.

 

Datos de la Fundación Mexicana para la Salud (Funsalud) indican que al menos 6.4 millones de mexicanos presentan diabetes mellitus tipo II, es decir, 9.2 por ciento de la población adulta, de 20 años y más.

 

Sin embargo, la cifras no incluyen a quienes no han sido diagnosticados o tienen alto riesgo de desarrollar dicho padecimiento, que podrían representar unos cuatro millones.

 

Esa situación elevará el número de personas con riesgo de desarrollar afecciones de la vista, como la retinopatía diabética y el edema macular diabético que pueden conducir a la ceguera.

 

La prevalencia de diabetes tipos I y II es de 12 por ciento, de los cuales 2.4, equivalente a tres millones de personas, presentarán problemas en la retina.

Mientras, medio millón de individuos con la enfermedad crónica podrían desarrollar edema macular diabético, un problema que también está ligado al consumo de tabaco, anemia, mal control metabólico, hipertensión arterial e hiperlipidemia.

 

Entre otros factores de riesgo están los niveles altos de glucosa y la génetica, pues los mexicanos son más propensos al tener, en su mayoria, un factor llamado HLA-DR4.

 

La falta de un tratamiento adecuado para el edema macular diabético puede repercutir en la calidad de vida de los pacientes, pues es una afección altamente discapacitante que causa ceguera total.

 

La detección de la enfermedad se logra mediante un examen visual, que incluye pruebas de agudeza visual, de dilatación de pupilas y para medir la presión del ojo.

 

Hay que visitar al oftalmológo una vez al año para evitar cualquier riesgo de pérdida irreversible de la visión, controlar sus niveles de glucosa y llevar una alimentación saludable, bajo supervisión de un especialista.